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martes, 7 de diciembre de 2010

Venezuela: Respuesta a las mentiras de la contrarrevolución

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Autor: 
Alan Woods
En enero de este año apareció un artículo en el principal diario de la burguesía brasileña que se refiere a mí como "asesor de Chávez". Unas semanas más tarde la misma historia apareció en la portada del periódico de la oposición venezolana Tal Cual, editado por Teodoro Petkoff, quien escribió el artículo.

Ramón Muchacho. Foto: LuisCarlos DíazRamón Muchacho. Foto: LuisCarlos DíazLa historia acerca de un siniestro "consejero" extranjero ha estado quitando el sueño a ancianitas en Caracas. Según se repite la historia en diferentes variantes, adquiere un carácter cada vez más grotesco, por no decir ridículo. La leyenda de Alan Woods como asesor de Chávez ha adquirido alas y ha cruzado el océano para aterrizar en el escritorio del editor de la revista británica The Economist. Más tarde apareció en el Latin American Herald Tribune.
Ya respondí a estas mentiras en febrero, cuando contesté a Petkoff. Sin embargo, los medios de comunicación de la derecha han seguido repitiéndolas. En las últimas semanas esta campaña ha ido in crescendo. Mis críticos, obviamente, no tienen ninguna intención de permitir dormir plácidamente a las ancianitas en sus camas. Como un periodista cínico dijo una vez: ¿por qué dejar que los hechos estropeen una buena historia?
Voy a decir una vez más lo que he dicho muchas veces: yo no soy, y nunca he sido, un asesor, ya sea formal o informal, del Presidente de Venezuela. Soy un firme partidario de la Revolución Bolivariana, pero soy totalmente independiente del gobierno de la República Bolivariana, o de cualquier otro gobierno. Pero vamos a dejar de jugar. Es hora de que expliquemos las verdaderas razones de estos ataques y pongamos al descubierto su contenido político.

El discurso de Muchacho

Todos los artículos recientes en la prensa venezolana de derecha se basaron en una rueda de prensa el 4 de noviembre de Ramón Muchacho, el líder nacional del principal partido de la oposición Primero Justicia (PJ), en la que criticaba mi artículo ¿Adónde va la revolución venezolana? Una contribución al debate sobre la propiedad y las tareas de la revolución. El discurso completo se puede encontrar (en español) en YouTube (Parte 1 y Parte 2).
El líder de la oposición está ansioso por ascenderme hasta las alturas más vertiginosas. Ahora soy no sólo el principal asesor de Chávez, sino también el principal ideólogo del partido gobernante. Esto debe ser tan sorprendente para los dirigentes del PSUV como lo es para mí. Sólo queda que se me nombre asesor del Papa de Roma y el principal ideólogo del Dalai Lama, y el cuadro se completa.
Chavez y Alan hace unos añosChavez y Alan hace unos años¿En qué basan estas afirmaciones? En fotografías donde aparezco con el Presidente. Ahora bien, si todos los que tengan su fotografía tomada con el Presidente pueden ser considerados como sus asesores, Chávez tiene que tener más asesores que cualquier otro líder en la historia del mundo. Si al final fracasara, ¡desde luego no sería por falta de consejos!
Siempre he defendido de forma consistente a Chávez y a la Revolución Bolivariana contra el imperialismo y la oposición contrarrevolucionaria. Nunca he tenido miedo de expresar mis opiniones, que pueden coincidir o no con las suyas. Si esto se considera como un consejo, no lo sé. Cualquiera que lea mis artículos es libre de estar de acuerdo o en desacuerdo, según lo desee.
Ahora bien, que yo sepa, no es un delito expresar una opinión sobre cualquier asunto. El Universal ha estado expresando sus opiniones sobre la Revolución Bolivariana durante años, y nadie ve nada malo en ello. Tal vez la objeción sea que yo no soy ciudadano venezolano. Sin embargo, The Economist, The Wall Street Journal y CNN también han estado expresando opiniones sobre Chávez durante años. Sin embargo, el Sr. Muchacho no ve nada siniestro en ello.
Así pues, el problema no es tanto el hecho de dar consejos, sino la naturaleza de esos consejos. La prensa de derecha aconseja a Venezuela apoyar el capitalismo, y yo escribo artículos defendiendo la expropiación de la oligarquía y el establecimiento de una economía planificada socialista y democrática.
Estoy de acuerdo con las expropiaciones llevadas a cabo por el gobierno bolivariano. Pero la aprobación de algo no significa necesariamente que yo sea responsable de ello. Estoy de acuerdo con la teoría de la evolución de Darwin, pero no soy responsable de la redacción de El Origen de las Especies. Aquí, como en todas partes, la lógica de mis críticos no sólo es defectuosa sino sumamente infantil.

Las mentiras de la oposición

Según Muchacho, mi artículo "recomienda acelerar y profundizar la revolución y la nacionalización de toda la economía". Esto, dijo, viola el derecho a la propiedad privada consagrado en la Constitución.
Vamos a tratar más tarde de la actitud del señor Muchacho hacia la Constitución. Por el momento, baste decir que en ninguna parte de este artículo (o en cualquier otro lugar) yo abogo por nacionalizar la totalidad de la economía.
Lo que yo defiendo no es la nacionalización de las pequeñas empresas, sino la expropiación de los latifundios de los grandes terratenientes, los bancos y los monopolios. Pero Muchacho quiere ir a la procesión y repicar las campanas. Él dice que esto es una trampa, una mentira, que oculta la verdadera intención de los marxistas, que es la de "nacionalizar todo".
No estamos del todo convencidos acerca de los atributos intelectuales del Sr. Muchacho, pero suponemos que al menos sabe leer. Y cualquiera que sepa leer verá inmediatamente que yo digo específicamente que lo único que debe ser expropiado es la propiedad de la oligarquía. Bajo ninguna circunstancia debería tocarse la propiedad de la clase media. No estamos interesados en el campesino que tenga una pequeña parcela de tierra y mantenga unos cuantos pollos, ni en pequeñas tiendas y pequeños negocios. Estos es mejor dejarlo en manos privadas.
Mi posición es perfectamente clara, pero nuestro amigo escribe: "De igual forma en el documento de Woods se dice cómo en Cuba fueron nacionalizadas hasta las peluquerías y las zapaterías, todos fueron confiscados, no se salvó nadie”.
Antes de que esto cause una estampida de los peluqueros y los chicos limpiabotas hacia el aeropuerto, leamos lo que realmente escribí:
"Es muy cierto que una economía planificada no necesita nacionalizar todo, hasta la última peluquería. Esto fue siempre una caricatura estalinista. En Cuba, la nacionalización de todas las empresas pequeñas y medianas se llevó a cabo como parte de la ‘Ofensiva Revolucionaria’ en 1968, cuando 58.000 pequeñas empresas, principalmente en las ciudades, fueron expropiadas. Los vendedores de helados, peluquerías, tiendas de reparación de calzado, etc., todos fueron nacionalizados".
"Este fue un paso completamente innecesario, que sólo dio lugar a la creación de una capa adicional de burocracia para supervisar y administrar estas unidades productivas muy pequeñas. En la transición hacia el socialismo, es inevitable que los elementos del capitalismo sigan coexistiendo con los elementos de una economía socialista planificada. Eso incluye un cierto número de pequeñas empresas, comercios y pequeñas parcelas campesinas, etc." (El énfasis es mío)
Ahora vamos a pedir al Sr. Muchacho que haga, si puede, un esfuerzo grande para ser serio por un momento. O bien el artículo en cuestión representa correctamente los puntos de vista de Alan Woods (y, por implicación, de Hugo Chávez) o no. Si la frase mencionada más arriba no significa lo que dice, ¿por qué deberíamos de suponer que el resto sí es así? Esto es realmente para niños pequeños. Pero el pueblo de Venezuela no se comporta como niños pequeños y puede reconocer las distorsiones y las mentiras cuando las ve.
Cualquier persona que diga que yo defiendo la "nacionalización de todo" no está más que torciendo lo que he escrito. O no han entendido lo que está escrito, en cuyo caso son tontos, o lo han entendido y tratan de hacerme decir lo contrario, en cuyo caso son unos sinvergüenzas. En el caso del señor Muchacho, podríamos ser caritativos y aceptar que es el primer caso. Pero como dicen los abogados: la ignorancia no es atenuante.

Las pequeñas empresas y las grandes empresas

Muchacho dice que mi artículo "propone sustituir gradualmente a los agricultores grandes y pequeños como productores de alimentos" y que el gobierno "quiere eliminar las pocas cadenas alimentarias que quedan en manos privadas, incluyendo a los pequeños proveedores y a los almacenes".
Nadie puede negar que hay problemas graves en relación con la producción y la distribución de alimentos. ¿Quién se atrevería a decir que la agricultura venezolana y la distribución de alimentos han estado bien atendidas por los grandes terratenientes y los grandes monopolios de alimentos? Lo que mi artículo propuso fue la expropiación de la empresa Polar. ¿Acaso el líder de PJ piensa que Polar es un "pequeño proveedor"? Se compone de 40 empresas diferentes con 19.000 trabajadores directos y 150.000 indirectos. Sus ventas anuales son de 3 billones de dólares. Polar es, de hecho, la mayor empresa privada de Venezuela, que representan el 2,4 por ciento del PIB no petrolero.
Muchacho continúa con su diatriba:
"Aquí está la concha de mango, la trampa del oficialismo, ellos dicen que no es necesario expropiar a los más humildes, que las peluquerías y pequeños negocios no deben ser tocados. Esto es lo que se le quiere hacer pensar al pueblo venezolano, pero hemos visto que las expropiaciones nos afectan a todos por igual, porque nos empobrecen y nos quitan a los venezolanos las posibilidades en el futuro de crecer y ser dueños de nuestras casas, trabajos y pequeños negocios". (El énfasis es mío.)
Aquí la estafa se ha revelado con toda su crudeza descarada. El truco es que los representantes políticos de las grandes empresas se presentan como los defensores de la propiedad privada en general, a fin de proteger la propiedad de los grandes terratenientes, los bancos y los monopolios. Para poder hacer esto, tratan de engañar a la clase media para que ésta piense que el socialismo significa "la nacionalización de todo".
Ya hemos visto que el líder de PJ es un tipo muy crédulo que cree en los cuentos de hadas, sobre todo en el tipo utilizado para asustar a niños pequeños. Aquí tenemos otro cuento de hadas: que cualquier venezolano de a pie, mediante el trabajo duro, puede aspirar a ser tan rico como el propietario de la empresa Polar, Lorenzo Mendoza. Él es uno de los hombres más ricos de Venezuela, y ha ocupado el puesto 258° de todo el mundo en 2010 con una fortuna calculada en 3.500 millones de dólares (en 2009 ocupaba el puesto 337° con 2.000 millones de dólares).
La dominación de las grandes empresas hace que sea materialmente imposible para los pequeños empresarios avanzar y convertirse en capitalistas a gran escala, como lo hicieron en el pasado. En realidad, los intereses de la clase media y de la pequeña empresa están en contradicción con los de las grandes empresas. El pequeño comerciante está siempre en deuda con los grandes bancos. Es desplazado de su negocio por los grandes supermercados. El pequeño campesino también está en deuda con los grandes bancos y está siendo constantemente robado por las grandes empresas de fertilizantes y los grandes supermercados que le pagan muy poco por sus productos al tiempo que estos últimos obtienen crasos beneficios.
Muchacho sigue: "De igual forma se echan por tierra las aspiraciones de muchos venezolanos que aspiran ser dueños de sus viviendas y sus terrenos y ser dueños de su trabajo, prosperidad y futuro".
En realidad, bajo el sistema capitalista es imposible para la gran mayoría poseer sus viviendas, o incluso obtener un techo sobre sus cabezas. Incluso la clase media que lucha para ahorrar el dinero suficiente para comprar una casa a menudo se vuelve víctima de los especuladores y constructores sin escrúpulos. En el mejor de los casos, termina cargada de enormes deudas con los bancos y pasa el resto de su vida pagándolas.
Recientemente, el Presidente Chávez anunció la expropiación de las empresas de construcción que han estado aumentando ilegalmente los precios de las casas después de que su venta ya se había acordado, y que, no habiéndolas terminado a tiempo, obligaban a los compradores a seguir pagando más allá de los plazos establecidos. ¿Estuvo esta acción en contra de la mafia de la construcción, justificada o no? Creo que estuvo completamente justificada y sirve a los intereses de la gente de clase media que es víctima de la mafia de la construcción.
La nacionalización de los grandes bancos y monopolios es, por tanto, una medida que sirve a los intereses de los pequeños empresarios. El Estado puede garantizar los préstamos baratos en condiciones mucho mejores que los banqueros privados, cuyo único interés es enriquecerse a costa de las pequeñas empresas y el público en general. Al nacionalizar el sistema bancario, el gobierno puede comenzar a planificar la economía, utilizando los vastos recursos de los bancos para promover la inversión productiva y prestar asistencia a quienes la necesitan.

Socialismo y democracia

La oposición contrarrevolucionaria está tratando de desacreditar a la Corriente Marxista Internacional, asociándola con el totalitarismo estalinista. No lo conseguirán. La mentira más grande es que yo defiendo para Venezuela el tipo de sistema totalitario burocrático que existía en la URSS, lo que Muchacho llama "comunismo", aunque no tenía nada que ver con el comunismo o el socialismo.
De hecho, yo no abogo porque la revolución venezolana siga ningún "modelo" extranjero, y menos aún el de la Rusia estalinista. La revolución venezolana procederá de acuerdo a su propia dinámica y leyes, que deben reflejar las condiciones concretas del país, su historia y tradiciones peculiares. No hay posibilidad alguna de imponer un régimen externo que sea ajeno a estas tradiciones.
Sin embargo, cuando señalé que "la superioridad de una economía nacionalizada y planificada se demostró por el gran éxito de la Unión Soviética en el pasado", yo simplemente estaba constatando un hecho. Los éxitos económicos de la economía planificada en Rusia no se pueden negar. Las ventajas de una economía planificada permitieron a la Rusia atrasada transformarse rápidamente en una economía moderna y avanzada. Esto demostró que era posible dirigir la sociedad sin capitalistas, sin terratenientes feudales y sin prestamistas de dinero, y obtener excelentes resultados.
Citemos algunos hechos pertinentes. En los 50 años desde 1913 (la cima de la producción antes de la revolución) hasta 1963, la producción total industrial de la URSS aumentó en más de 52 veces. La cifra correspondiente para los EE.UU. es menos de seis veces. En unas pocas décadas, una economía agrícola atrasada se transformó rápidamente en el segundo país más poderoso del mundo. Desarrolló una base industrial poderosa, un alto nivel cultural y más científicos que los EE.UU. y Japón juntos. La esperanza de vida aumentó más del doble y la mortalidad infantil se redujo en nueve veces. Tal progreso económico, en tan poco tiempo, no tiene paralelos en el mundo.
Es cierto que el aislamiento de la revolución en condiciones espantosas de atraso económico, social y cultural dio lugar a un proceso de degeneración donde el régimen de democracia obrera establecido por Lenin y Trotsky fue sustituido por una caricatura monstruosamente deformada por Stalin. Los apologistas del capitalismo no han escatimado esfuerzos para identificar el socialismo con el régimen burocrático totalitario que surgió del aislamiento de la revolución en un país atrasado.
Sin embargo, en los primeros días, el régimen establecido por la revolución no era ni burocrático ni totalitario, sino el régimen más democrático visto hasta ahora en la Tierra. La burocracia no es un resultado inherente de una economía planificada. Es un producto del atraso, como vemos en muchos países capitalistas subdesarrollados. Pakistán y Nigeria son países que claramente no tienen nada que ver con el socialismo, sin embargo, están plagados de burocracia y corrupción a todos los niveles. Se podría añadir, lamentablemente, que este es también el caso de Venezuela.
La lucha por el socialismo en Venezuela es inseparable de la lucha contra estos males. Una economía nacionalizada y planificada necesita la democracia como el cuerpo humano necesita el oxígeno. Debe ir acompañada del control democrático y de la administración de la clase obrera a todos los niveles, tanto en la elaboración del plan como en su puesta en práctica. No hablo aquí de la democracia burguesa fraudulenta que es sólo una hoja de parra que cubre la dictadura de los grandes bancos y monopolios, sino de una democracia obrera genuina.
Al final, la URSS se vio socavada por la burocracia, y terminó con la restauración del capitalismo. Pero, lejos de representar un avance, la sustitución de la economía planificada por "la economía de mercado" llevó al mayor colapso económico de la historia, con una caída correspondiente en el nivel de vida, la salud, la educación y la cultura. Pero el señor Muchacho, el defensor de la "economía de libre mercado", prefiere no mencionar nada de esto.
Como marxistas, rechazamos la burocracia y el totalitarismo, pero defendemos lo que era progresista en la revolución rusa: una economía nacionalizada y planificada. Pero como toda mención de la URSS provoca un ataque de apoplejía en el líder de PJ, vamos a proporcionarle un ejemplo completamente diferente que demuestra la superioridad de la planificación central. En 1940, cuando Gran Bretaña se enfrentó a una situación crítica, el Sr. Churchill no se basó en la "economía de libre mercado", sino que recurrió a la nacionalización, la centralización y la planificación dirigidas por el Estado. ¿Por qué? Porque dan mejores resultados.

Por qué es necesaria la nacionalización

El líder de PJ nos dice que el pueblo de Venezuela no está dispuesto a aceptar el socialismo. Naturalmente, si a la gente se le pregunta: "¿Está usted a favor de que el Estado nacionalice todo, incluyendo su casa, su coche, su jardín y su esposa?", hay una posibilidad razonable de que la respuesta será en sentido negativo. Pero si la pregunta es: "¿Está usted a favor de la abolición de la dictadura de la oligarquía mediante la expropiación de los grandes terratenientes, banqueros y capitalistas? ", es muy probable que la respuesta será diferente.
No abogamos por la nacionalización de los sectores clave de la economía por razones dogmáticas o por el deseo de venganza. Se trata de una cuestión de necesidad económica. No se puede planificar lo que no controlamos. Y no se puede controlar lo que no se posee. Tomemos un ejemplo clave: la inversión productiva. Todo el mundo está de acuerdo en que el principal problema de la economía venezolana es la falta de inversión privada. ¿Cuál es la razón de esto? En parte, se debe a consideraciones de orden político: un intento de sabotear el gobierno bolivariano. Pero esta no es la única, y, ni siquiera, la razón principal.
El Estado sólo puede planificar la parte de la economía que ha sido nacionalizada. Dado que, para empezar, muchas de las empresas que fueron adquiridas estaban en bancarrota, no eran rentables y estaban mal administradas, estas requieren una gran inversión para volverlas viables. Esto impone una pesada carga sobre el Estado y las finanzas públicas, mientras que los sectores más rentables permanecen en manos privadas. Aquí se trata de nacionalización de las pérdidas y privatización de las ganancias. En última instancia, esto será inviable.
La falta de nacionalización de las palancas fundamentales de la economía crea contradicciones a todos los niveles, lo que inevitablemente terminará en una situación caótica. Combinará todos los peores males de la anarquía capitalista (caída de la inversión, fuga de capitales, cierre de fábricas, inflación y desempleo) con todas las características más negativas de la burocracia (derroche, mala gestión, ineficacia y corrupción). Durante un tiempo, la vasta riqueza petrolera de Venezuela puede tolerar esta situación, pero no indefinidamente.
El sector privado no está invirtiendo en Venezuela. En palabras de Reporte Diario de la Economía:
"El debilitamiento del bolívar venezolano vuelve los productos relativamente más baratos, pero los empresarios están dudando en invertir durante la recesión. Además, han atravesado años de intimidaciones por parte del presidente, que ha nacionalizado amplios sectores de la industria". Fuente: Editorial de Reporte Diario de la Economía, 13 de Enero, 2010, pág. 11 (Citado en Venezuela: Expropiaciones de bancos, Congreso del PSUV y la reactivación del movimiento obrero.)
En cambio, hay una fuga de capitales, o, para darle su verdadero nombre, una huelga de capital. El Banco Central de Venezuela (BCV) pone la cifra de fuga de capitales en el primer semestre de 2009 en 8.121 millones de dólares americanos. En 2007 la cifra fue el doble: 16.495 millones de dólares.
Durante los últimos diez años la burguesía ha cerrado más de 4.000 empresas de tamaño mediano y grande, según Conindustria. La misma encuesta dice que espera que menos del 15% de los capitalistas aumente su nómina de trabajadores este año, y sólo el 60% de las inversiones de capital en el sector manufacturero será para inversiones operativas.
Estas cifras muestran que los capitalistas no pueden desarrollar la economía venezolana. Por el contrario, la están destruyendo. La continuación de la situación actual significará más cierres de fábricas, más desempleo, más inflación y más caos.
El problema con el reformismo es que hace imposible el funcionamiento normal del capitalismo, pero no pone nada coherente en su lugar. La nacionalización parcial no resuelve nada fundamental. Por el contrario, se distorsiona el mecanismo del mercado y provoca el caos. Sigue siendo imposible tener un plan racional de la producción porque las piezas clave de la economía permanecen en manos privadas. Sólo cuando los puntos clave de la economía sean nacionalizados será posible movilizar el colosal potencial productivo de Venezuela para servir a los intereses del pueblo.

El control obrero

¿Llevará la nacionalización a un régimen burocrático totalitario como el de Rusia? Nosotros decimos que los sectores clave de la economía (pero no las pequeñas empresas) deben estar en manos del Estado. Pero también decimos que la industria y el Estado deben estar en manos del pueblo trabajador.
Contrariamente a las afirmaciones de Muchacho, dondequiera que se han nacionalizado empresas, ha habido una respuesta entusiasta por parte de los trabajadores. La historia de la última década es suficiente para demostrar el enorme poder creador de las masas. Se ha manifestado en todas las etapas críticas de la Revolución. Durante el paro patronal, los trabajadores ocuparon las instalaciones petroleras, expulsaron a los antiguos gerentes contrarrevolucionarios y pusieron a funcionar las instalaciones bajo control obrero. No sólo salvaron la Revolución, sino también demostraron que eran capaces de dirigir la industria y obtener mejores resultados que antes.
Lo que es cierto para los trabajadores petroleros lo es también para cualquier otra rama de la industria. Hemos visto muchos otros ejemplos que muestran que los trabajadores son capaces de dirigir la industria y aumentar la productividad, si se les permite hacerlo. Pero la burocracia ha llevado a cabo una campaña sistemática para desacreditar la idea del control y la gestión obrera, saboteando cada movimiento en esta dirección.
En manos de los burócratas, la nacionalización se transforma en letra muerta. Las viejas malas costumbres de la gestión burocrática, estafa y corrupción vuelven a aparecer. Los trabajadores se sienten alejados, el descontento crece y se refleja en baja productividad. De este modo, la burocracia desacredita la idea de la nacionalización.
En palabras de Fernando Buen Abad: "En una de sus expresiones más odiosas [de la burocracia], en plenos procesos revolucionarios como el de Venezuela, las burocracias se reagrupan, como fuerza contrarrevolucionaria, entre las capas dirigentes para gozar de todos los bienes posibles, mientras los pueblos viven en la miseria y ven postergados sus urgencias".
Recientemente, Chávez dijo que la Revolución Bolivariana no pretende abolir el Estado, sino construir un nuevo Estado. Para todos, excepto para los anarquistas, es evidente que la Revolución Bolivariana no puede abolir el Estado. La Revolución necesita el poder del Estado para derrotar a sus enemigos y organizar la producción en líneas socialistas. La pregunta es ¿quién controla el Estado? ¿Quién tiene el poder?
Una cosa está clara: es imposible defender la Revolución sobre la base de una burocracia que se opone a la Revolución. ¿Es posible avanzar en la dirección del socialismo mientras los antiguos funcionarios que todavía quedan de la IV República mantienen el control del Estado? Es suficiente plantear la pregunta para que ésta se responda sola. ¿Necesitamos un Estado? Sí, por supuesto. Pero necesitamos un Estado que sea completamente diferente del viejo Estado corrupto y opresivo que fue perfeccionado por la oligarquía desde hace décadas para defender sus intereses.
Chávez ha señalado el peligro que representa la burocracia contrarrevolucionaria: "La burocracia y la corrupción son la fórmula venenosa que está dentro de nosotros”... "Se trata de la IV República y tiene que dar una batalla a muerte porque eso puede matar el mejor de los sueños revolucionarios". ¿Cuál es la solución? Fue proporcionada hace mucho tiempo por Lenin, quien en su libro El Estado y la revolución explicó las condiciones para una democracia obrera genuina:
  1. Elecciones libres y democráticas con el derecho de revocación de todos los funcionarios por los soviets.
  2. Ningún funcionario debe recibir un salario más alto que el de un trabajador calificado.
  3. No al ejército permanente, sino el pueblo armado.
  4. Poco a poco, todas las tareas de dirigir el Estado deberían ser realizadas por todos a turnos.
No hay nada remotamente totalitario en este programa. Es el programa más democrático de cualquier Estado en la historia. Para que el socialismo sea una realidad, y no sólo palabras, los trabajadores deben tener la administración de la industria, de la sociedad y del Estado en sus propias manos. Esa es la esencia de una revolución socialista.
Después de 20 años de la caída del Muro de Berlín no queda piedra sobre piedra de la afirmación de la superioridad de la economía de mercado. En todas partes el capitalismo se encuentra en una profunda crisis, millones de personas han perdido sus puestos de trabajo y el mundo está en un estado de agitación. La restauración del capitalismo en Rusia y Europa del Este ha creado una pesadilla para la clase obrera. Sin embargo, nuestro amigo Muchacho sigue cantando las alabanzas de la "economía de mercado". Uno se pregunta en qué planeta viven estos caballeros.

Muchacho y la democracia

El dirigente de Primero Justicia concluye: "Se cierra con este camino marxista comunista la posibilidad de que los venezolanos surjamos, que podamos disfrutar el fruto de nuestro trabajo y nuestra iniciativa. Se burla de la voluntad expresada el 26 de septiembre, contradice la Constitución".
La ironía de esto no escapará a nadie que conozca la historia reciente de Venezuela. Ramón Muchacho, sin siquiera ruborizarse, nos ofrece conferencias sobre la santidad de la Constitución y nos acusa de ¡"violar la voluntad popular" expresada a través de las elecciones! Recordemos que el primer acto de la contrarrevolución en 2002 fue anunciar la abolición de la Constitución y el despido de todos los representantes electos del pueblo.
Tomando frases aisladas de mi artículo, Muchacho intenta torcer su significado. Yo escribí que al final uno de los lados tiene que ganar y el otro perder, no hay tercera vía. Esto es perfectamente cierto, como Muchacho sabe muy bien. En abril de 2002, él y los otros líderes de Primero Justicia estaban decididos a aplastar la Revolución Bolivariana por la fuerza. No se hablaba entonces de conciliación y unidad nacional.
El presidente de PJ, Julio Borges, uno de los líderes más agresivos de la contrarrevolución, fue uno de los principales personajes del golpe de 2002, aunque nunca ha sido encarcelado por nada de esto. Después del colapso del golpe de Estado, PJ pasó a apoyar el paro patronal de diciembre 2002-enero 2003, que casi puso al país de rodillas.
¿Dónde estaba Muchacho en ese momento? Entre mayo de 2001 y noviembre de 2004 trabajó como secretario y portavoz de Alfredo Peña, el conocido golpista y ex alcalde de Caracas, que ahora está escondido en Miami porque Venezuela pidió su extradición. Este archirreaccionario fue responsable del uso deliberado de la Policía Metropolitana para golpear, detener y disparar a la gente que se resistió al golpe.
Muchacho ahora canta una canción diferente. Nos dice que "la única manera de tener una Venezuela con oportunidades para todos por igual, donde podamos prosperar, es cuando el gobierno, la empresa privada y los trabajadores rememos todos juntos en la misma dirección y dejemos de estar peleando unos con otros".
La oposición contrarrevolucionaria, que durante más de una década no ha cesado sus ataques beligerantes contra el gobierno democráticamente elegido, ahora nos dice que debemos dejar de luchar y nos da lecciones sobre la necesidad de la unidad nacional y del amor fraternal entre los trabajadores y capitalistas, entre ricos y pobres. Si las consecuencias no fueran tan graves resultaría divertido. No puede haber ninguna posibilidad de unidad entre intereses antagónicos.
La Biblia nos dice que el lobo y el cordero vivirán juntos, el leopardo se echará con el cabrito. Es una imagen hermosa, pero en la vida real un cordero que intentara confraternizar con el lobo llegaría pronto a un mal final.
Sólo cuando los repetidos intentos de derrocar al gobierno fueron derrotados por la acción de las masas, los dirigentes de la oposición descubrieron las alegrías de la democracia parlamentaria, la paz y la armonía. Los trabajadores de Venezuela no pueden depositar ninguna confianza en absoluto en estas frases sobre la unidad nacional. La unidad entre trabajadores y capitalistas es la unidad entre el caballo y su jinete.
La oposición contrarrevolucionaria ha aprendido que la mejor forma de defensa es el ataque. Mediante la creación de un tremendo alboroto sobre el supuesto peligro del "extremismo comunista", desean ocultar su propio extremismo de derecha. Gritando acerca de la supuesta amenaza a la Constitución, desean ocultar el hecho de que lo primero que harían es abolir la Constitución Bolivariana. Acusándonos de "palabras violentas" quieren que nos olvidemos de los hechos violentos de los que fueron responsables en el pasado y que repetirán en el futuro, si se les permitiera. Al inventar la leyenda de los asesores extranjeros de Chávez, quieren desviar la atención de los asesores extranjeros en Washington que dictan todo lo que dicen y hacen.

¿Qué significa esto?

Al mismo tiempo que los capitalistas están saboteando la economía, sus representantes políticos están tratando de crear una atmósfera de miedo con el fin de desestabilizar al gobierno democráticamente electo. La campaña contra los supuestos "asesores extranjeros" es sólo una parte de esta estrategia.
Es evidente que la Revolución Bolivariana ha llegado a un punto crítico en el que se verá obligada a tomar decisiones serias. O bien acelera el proceso revolucionario, lo que significa liquidar el poder económico de la oligarquía de una vez por todas, o se enfrentará a graves peligros.
La oposición está tratando de sembrar alarma y pánico. Al mismo tiempo se está esforzando por desviar de rumbo a la revolución, para obligarla a retroceder.
La razón por la que la oposición ha levantado el fantasma del "comunismo" y calumniado a los partidarios más consecuentes de la Revolución es porque está tratando de dividir el Movimiento. Saben que si pueden aislar y destruir al ala izquierda, privarán a la Revolución de su sector más decidido y militante.
El objetivo de estas intrigas es dividir el Movimiento, para que abandone sus aspiraciones socialistas y entre en pactos con la burguesía contrarrevolucionaria.
Si tienen éxito, la balanza de la Revolución Bolivariana se inclinará de forma pronunciada a la derecha, dejando el camino libre para los reformistas, que nunca han estado a favor del socialismo y que sueñan con tomar control de un "chavismo sin Chávez". El verdadero objetivo de estos ataques no es Alan Woods ni la Corriente Marxista Internacional, sino Hugo Chávez y la Revolución Bolivariana.
Esto debilitaría fatalmente la Revolución y desmoralizaría a su base real: los obreros y los campesinos. Esto garantizaría la victoria de la oposición en 2012 y prepararía el terreno para la contrarrevolución.
Señores, sus maniobras son transparentes. ¡Ustedes no tendrán éxito! Como el Presidente ha dicho: "Esta Revolución no tiene marcha atrás; aquí no hay pacto con la burguesía más nunca". "No debe haber cabida en nuestras vidas civiles o militares para las medias tintas. Una sola línea: radicalizar la Revolución".
Esta es la manera de proceder.
Londres, 30 de noviembre 2010.

jueves, 30 de septiembre de 2010

¡Contra el Golpe de Estado en el Ecuador! ¡Movilización a la embajada de Ecuador en La Castellana!


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Escrito por Lucha de Clases
Jueves 30 de Septiembre de 2010
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El Pueblo se está movilizando en masa a rescatar a Correa
El día de hoy, la policia nacional y las Fuerzas Armadas de Ecuador acaban de dar un golpe de estado contra el pueblo ecuatoriano. La situación ha empezado desde que el Presidente Correa planteara la Ley de Orden Público que elimina condecoraciones en la Policia Nacional. La propuesta fue rechazada hasta por sus propios parlamentarios de la Alianza País que rechazaron algunos artículos de la Ley. Esto generó descontento dentro de las filas castrenses y sobre todo la Policia Nacional que se sublevó contra el gobierno junto con la Fuerza Aerea que ha tomado algunos aeropuertos militares.

El Propio Correa ha declarado: "Están tratando de introducirse aquí, a mi habitación, por medio de los techos estos policías en rebelión" a su vez afirmó: "Si algo me pasa, la responsabilidad es de ellos. Yo solo quiero decirles que mi amor por la patria es infinito y que donde esté siempre amaré a mi familia". Estas palabras las dijo despues de que la Policía Nacional rodeara el palacio presidencial. El mismo Presidente Correa ha dicho que esto es un golpe de estado con sectores militares próximo al ex-Presidente Lucio Gutierrez por su gobierno proimperialista y burgués.

El propio camarada Correa, salió a la calle a confrontar desarmado a los policias y diciendoles: "Señores si quieren matar al presidente, aquí está, mátenlo si les da la gana, mátenlo si tienen poder, mátenlo si tienen valor en vez de estar en la muchedumbre cobardemente escondidos", esto despues de aflojarse la corbata. La Policía inmediatamente respondió lanzando gases lacrimogenos, no solo contra el pueblo, sino contra el propio Presidente Correa. Despues de un ataque de asfixia del Presidente, la policía aprovechó para llevarse al camarada Correa al Hospital de la Policía para mantenerlo secuestrado tal como afirmó el Presidente de Venezuela Hugo Chávez hace dos horas. El propio Canciller Ricardo Patiño hizo un llamado para que los simpatizantes del Presidentes fueran al Hospital a rescatar al Presidente. "Vayamos juntos a rescatar al presidente, que está en el hospital de la Policía (en el norte de Quito)" dijo el Canciller.

El Presidente Chávez dijo por Twitter: "Están tratando de tumbar al Presidente Correa. Alerta los pueblos de la Alianza Bolivariana! Alerta los pueblos de UNASUR! Viva Correa!!".

El propio Presidente ha expredo que es posible llamar a elecciones generales en Ecuador, eliminando la Asamblea Nacional. Hacemos un llamado a todos los pesuvistas a movilizarse a la embajada de Ecuador en La Castellana o en los consulados de Ecuador de sus estados. movilicemonos en apoyo a la revolucion ecuatoriana!!!
¡NO AL GOLPE DE ESTADO EN ECUADOR!

¡PAREMOS LA OFENSIVA FASCISTA!

lunes, 20 de septiembre de 2010

El 26 de septiembre apoyamos la revolución bolivariana - FIRMA

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Autor: 
Manos Fuera de Venezuela
Ante las elecciones a la asamblea nacional del próximo 26 de setiembre en Venezuela los abajo firmantes queremos manifestar nuestro apoyo internacionalista y solidaridad con la revolución bolivariana.
- porque se ha enfrentado de manera valiente al imperialismo
- porque ha invertido el dinero de la renta petrolera en la erradicación del analfabetismo y la extensión de la educación a todos los niveles
- porque ha hecho un esfuerzo gigante en la extensión de la salud a los sectores más pobres de la población con la Misión Barrio Adentro
- porque ha iniciado un proceso de expropiación de los latifundios y reparto de la tierra
- porque se ha enfrentado al monopolio de los medios de comunicación y avanzado hacia la democratización del acceso a los medios
- porque ha revertido el proceso de privatización de empresas y servicios públicos y ha renacionalizado algunos que habían sido privatizados
- porque ha osado ocupar fábricas abandonadas y ponerlas a producir bajo control obrero
- porque ha empezado a introducir el control obrero en las industrias básicas
- porque ha levantado la bandera del socialismo en el siglo XXI
- porque una derrota de la revolución significaría un avance del imperialismo, de la oligarquía, de los terratenientes y capitalistas, de los que organizaron el golpe de abril del 2002
- porque la revolución no ha sido completada.
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martes, 17 de agosto de 2010

Para avanzar debemos regresar al marxismo

Autor:  Bloque Popular Juvenil
 
No cabe duda que hoy más que nunca el sistema capitalista con su democracia burguesa y su libre mercado es inviable. Los datos del aumento del desempleo debido a la crisis mundial se reflejan en la delincuencia y la criminalidad exorbitante que azota a nuestro país especialmente a las clases desposeídas, ejemplo de ello es la masacre ocurrida el domingo 20 de junio en Mejicanos algo que indignó duramente la conciencia de los salvadoreños, ante este hecho la burguesía y sus representantes están pidiendo mayor seguridad y leyes mas rigurosas para los criminales, es necesario aclarar que un mayor despliegue policial o leyes mas rigurosas como la pena de muerte para los criminales no solucionarán el problema.
La delincuencia e inseguridad tienen sus raíces en el desempleo, la exclusión, la explotación y la poca inversión social que se puede hacer bajo el capitalismo, por no tener a nuestra disposición los medios de producción (banca, tierra  y fabricas) sino en manos de la burguesía utilizándolos así para su propio beneficio y no para mejorar las condiciones de vida de los trabajadores, es este el principal freno para poder solucionar los grandes problemas que aqueja a esta sociedad.  
Cualquier medida que vaya con el ánimo de mejorar las condiciones de vida de los trabajadores será rechazada por la clase dominante y lo podemos comprobar muy fácilmente, cuando el gobierno presentó su plan quinquenal para los años 2010-2014 con objetivos de reducción de la pobreza, reactivación económica, eliminación de la vulnerabilidad social y ambiental, seguridad ciudadana y proyectos de inclusión social; para desarrollar dicho plan se necesitan 4 mil millones de dólares según EQUIPO MAIZ. Alex Segovia asegura que se busca mayor recaudación y mejor uso de recursos, lo que pasa por convocar un pacto fiscal para aumentar la carga tributaria del 13.2% actual a un 17% (LPG datos 09/04/10), lógicamente los empresarios rechazaron esta medida tajantemente mostrando su verdadero rostro, no se les pasó por la mente su idea de unidad nacional pues esto atenta con sus intereses “ningún demonio se deja cortar la garras” hicieron su propia propuesta como de costumbre, la cual se resume en 3 puntos  fundamentales 1. Recortar los gastos sociales, subsidios de energía eléctrica, el gas y al transporte. 2. Cobrarle impuestos a los micronegocios como tiendas, pupuserías y pequeños talleres. 3. Concesionar a los grandes empresarios los puertos de Acajutla y La Unión.  
¿Dónde esta la unidad nacional de la que hablaban los empresarios? Lo único que quieren es desacreditar el gobierno y hacer que la crisis se recargue sobre las espaldas de los trabajadores, nos queda muy claro que cuando se trata de sus riquezas reaccionaran siempre de esta manera. Los consejos que da la ANEP es que se deben de abordar políticas de austeridad. La ANEP afirma que para hacer un pacto fiscal se necesita reactivar la economía y erradicar la evasión de impuesto y renta (Colatino 09/06/10), cuando ellos mismos son los grandes evasores de impuestos ¿contradictorio no?  Lobos vestidos de ovejas.  En pocas palabras realizar poca o nula inversión social algo similar a lo que pasa en países europeos donde se están dando luchas muy aguerridas por parte de los trabajadores, es de esta manera como los empresarios y los banqueros quieren salir de la crisis utilizando al Estado para que se les de rescates económicos en aras de equilibrar la economía, a través de inyecciones de grandes sumas de dinero por parte del Estado, aseguran que cuando se equilibre la economía se podrán hacer maravillas para la población algo que nunca se dio en periodos de bonanzas. Cuando se trata de inversión social, aumentos salariales y políticas que beneficien a los trabajadores ponen el grito en el cielo y hablan de que en estos momentos de crisis no se puede hacer eso, que hay que ser ahorrativos. 
¡Recuperación económica!
Según el último informe del Banco Central de Reserva publicado en marzo 2010 El Índice de Volumen de la Actividad Económica (IVAE), experimentó la primera tasa positiva desde julio de 2008, al registrar un crecimiento de 0.8%, dando señales de un giro hacia una recuperación gradual, informó la Gerencia de Estudios y Estadísticas Económicas del Banco Central de Reserva de El Salvador.
La Industria Manufacturera registró un crecimiento anual de 2.8%, superando la variación anual negativa obtenida en marzo del año pasado. La maquila creció en 2.9% anual, después de la considerable contracción registrada en marzo de 2009, el sector Comercio, Restaurantes y Hoteles experimentó un crecimiento anual, de 2.5%. Por otra parte, la construcción registró también una variación anual negativa de -1.8%, en marzo de 2010, pero menor a la observada en igual mes del año pasado, que fue de -5.8%. Como podemos ver en nuestro país la economía ha tenido una cierta recuperación  aunque esto no quiere decir que volveremos a los “viejos y buenos tiempos” puede ser que en cierto momento la economía tenga una cierta recaída, pues la economía mundial aun sigue en crisis y nuestra economía es dependiente a ella, además esta leve recuperación no se a hecho sentir en la clase trabajadora pues según FUSADES el 60% de los trabajadores salvadoreños con salario mínimo viven en pobreza, los despidos siguen aumentando, tendremos entre el 9% y 10% en la tasa de desempleo en la población económica activa sin contar a los económicamente no activos, si a pesar que a habido una recuperación pequeña debemos de preguntarnos  ¿A base de que a sido esta recuperación? si siguen habiendo despidos y el desempleo crece en porcentajes elevados, esto se debe a que la recuperación se ha dado a base de explotación sin medida, en las empresas despiden a los empleados, de esta manera aumentan las horas laborales y recortan las prestaciones, para los capitalistas, los trabajadores no son personas, sino ganado para el trabajo. 
¡Una alternativa para la lucha!
La situación económica  y social en nuestro país  es verdaderamente preocupante, las críticas  por parte de la derecha, los pseudo revolucionarios y sectarios hacia el gobierno de Funes  y el FMLN no se han dejado de escuchar. Los marxistas del FMLN apoyamos todas la medidas que se han tomado, para resolver los problemas fundamentales de la sociedad, sin embargo esto solo es un paso del largo camino que recorrer, Funes y los funcionarios del FMLN han demostrado ser personas con buenas intenciones, pero esto no es suficiente y mucho más en una sociedad dividida en clases, donde la burguesía ejerce presión para que se cumplan sus políticas, un partido responde a una clase determinada, el FMLN es el partido de los/las trabajadoras en ese sentido necesitamos avanzar con mas claridad bajo un programa de clase que responda a los intereses de los que lo llevaron al poder. 
Para eliminar el desempleo y la pobreza necesitamos nacionalizar las empresas y los bancos y ponerlas bajo control de los trabajadores, cualquier empresa que quiera cerrar por la crisis se debe de nacionalizar y echarla andar bajo control obrero, somos los obreros los que movemos los hilos de la economía, si tenemos bajo nuestras manos los medios de producción será muy fácil eliminar la pobreza y la desigualdad social, la plusvalía que en estos momentos es expropiada por los empresarios se utilizaría para fortalecer el sistema de salud publico, la educación, las prestaciones laborales entre otras cosas y en estas condiciones se podría desarrollar con mucha mas calidad la ciencia, la tecnología y las artes. No es con leyes mas rigurosas como se eliminara  la inseguridad. La delincuencia, la inseguridad y el desempleo son  unos de los tantos males de la sociedad burguesa en decadencia, solo demuestran el carácter reaccionario que juega la burguesía en estos momentos, incapaz de ofrecer mejoras en las condiciones de vida de los y las trabajadoras. 
¡Nuestra única salida es el socialismo!
No hace falta tener un titulo universitario para darnos cuenta de la necesidad de luchar por transformar nuestras condiciones de vida y esto solo se puede lograr a través de la lucha consiente por el socialismo, integrándonos principalmente al FMLN y a los sindicatos no como algo sentimental  sino como una necesidad, decía Marx que la clase obrera sin organización es materia prima para la explotación, pero no solo es necesario pertenecer a una organización sino también debemos de procurar que en el seno de esta haya un ambiente de debate y participación en las decisiones políticas y organizativas, a la misma vez formándonos políticamente con documentos marxistas que son los que recogen la experiencia mas larga de todas las luchas obreras mundiales y las únicas que nos pueden sacar de esta barbarie capitalista, si queremos salir de la explotación, la inseguridad, la pobreza y de todos los  males del capitalismo debemos ser muy disciplinados, fortalecer nuestras herramientas de luchas (partido y sindicatos).
Cada minuto en esta lucha es muy valioso y no debemos de desperdiciarlo para nada más que no sea para esta lucha. Los obreros no tienen nada que perder al contrario tenemos un mundo entero que ganar, cualquiera que se rehúse a luchar por transformar la sociedad diciendo que es apolítico o apartidario inconcientemente esta en contra de los trabajadores y defiende las ideas de la clase dominante que son las que predomina en nuestra sociedad.                 

martes, 20 de julio de 2010

Venezuela: la guerra económica en el período previo a las elecciones parlamentarias


Escrito por:
Patrick Larsen y Alan Woods
La revolución venezolana, si ha de tener éxito, debe ser llevada hasta el final, con la expropiación de los capitalistas y terratenientes que todavía controlan dos tercios de la economía. Este control es una palanca poderosa en sus manos que están utilizando para organizar el sabotaje económico para socavar al gobierno. La derecha, los quintacolumnistas reformistas dentro del movimiento bolivariano, está tratando de frenar la revolución. Ahí es donde está el peligro.
Foto: chavezcandangaLas próximas elecciones a la Asamblea Nacional, previstas para el 26 de septiembre, representan un serio desafío para el futuro de la Revolución Bolivariana. En los meses previos a las elecciones, Venezuela se encuentra en una situación muy volátil. La contrarrevolución está a la ofensiva, utilizando su poder económico para sabotear y acaparar con el fin de provocar escasez de alimentos.
Por su parte, el gobierno está tratando de resolver algunos de los problemas, pero las medidas que ha adoptado son tímidas y no van al corazón del problema. Por su parte, el gobierno está tratando de resolver algunos de los problemas, pero las medidas que ha tomado son tímidas y no van al meollo del problema. Una gran parte del problema que enfrenta la Revolución es un gran resentimiento popular generalizado contra la burocracia chavista –aquellos elementos que se han unido al Movimiento, no para luchar por el socialismo, sino para hacer una carrera, obtener contratos lucrativos del gobierno o puestos de trabajo en el Estado o el partido–. Este estrato, que se está volviendo cada vez más poderoso, representa una verdadera quinta columna de la burguesía dentro de la Revolución. Y sus tentáculos llegan muy arriba, en el gobierno y el PSUV.
Hace unos meses, en abril, una multitud de dignatarios de América Latina llegó a Caracas, donde dominaron los medios de comunicación durante varios días. Hubo numerosos y largos discursos recordando los logros de Bolívar y la Liberación de América Latina del yugo colonial. Pero a la gente también se le recordó que la verdadera independencia de este gran continente aún está por conquistar.
En los últimos meses, el presidente Chávez ha insistido repetidas veces que no puede haber ninguna solución para los problemas de los pueblos de América Latina y el mundo bajo el capitalismo y que la única alternativa de la raza humana es socialismo o barbarie. La manifestación del 13 de abril fue la ocasión de un impresionante despliegue de la Milicia del Pueblo: obreros, campesinos y estudiantes armados.
En el congreso de clausura del PSUV, miles de chavistas en camisas rojas gritaban ¡Viva Chávez! y ¡Viva la revolución! Pero bajo la superficie existe un profundo sentimiento de malestar. Detrás de los discursos oficiales, las bases del PSUV están expresando una preocupación seria por la forma en que van las cosas y lo que depara el futuro.
Una activista bolivariana, Mónica, expresó su preocupación:
"Cuando vi a todos los milicianos y milicianas marchando el día 13 me llené de orgullo. Pero hay un problema. El número de bolivarianos en las calles fue menor que en años anteriores. Me temo que estos desfiles están desviando la atención de las cuestiones políticas, lejos de los problemas por los que la gente común se preocupa".
Foto: Prensa PresidencialConfesó:
"Nosotros los bolivarianos estamos perdiendo la batalla entre la población. Hoy en día los contrarrevolucionarios pueden gritar en contra de Chávez en las paradas de autobús y estaciones de metro y nadie les responde. Los chavistas están cabizbajos. Estamos a la defensiva".
Otro activista chavista, Gustavo, comentó con amargura:
"El ambiente en los barrios pobres es muy malo. En el pasado la gente se peleaba para subir a los autobuses para ir a nuestros mítines. Ahora nadie quiere ir más. Algunos incluso dicen: Iré si me pagas. Dicen: hay un montón de dinero en este país… ¡para algunos!"
Como consecuencia de esto, el resultado de la próxima elección es difícil de predecir. Muchas cosas pueden suceder en los próximos meses. Pero una cosa está clara: no será pan comido para los candidatos del PSUV. La vanguardia del PSUV y el movimiento bolivariano ven con creciente alarma que la contrarrevolución está socavando la revolución y prepara un nuevo desafío para destituir a Chávez de su cargo.

PDVAL – el cáncer de la corrupción

¿Cuál es la raíz del problema? Es el hecho de que, once años después de que Chávez llegó al poder, la Revolución todavía no se ha llevado a cabo hasta el final. El Presidente ha admitido honestamente que Venezuela sigue siendo un Estado capitalista. Las partes importantes de la economía siguen en manos privadas. La mayor parte de la tierra está en manos de los terratenientes, mientras que cerca del 70 por ciento de los alimentos se importa (a pesar de que Venezuela es un país agrícola fértil).
Esto ha contribuido al problema de la inflación (actualmente una de las tasas más altas en América Latina). La distribución de alimentos sigue estando en manos de los grandes supermercados y los monopolios de alimentos, a menudo propiedad de grandes consorcios extranjeros. El fraude y la corrupción florecen en este sector y en otros.
A pesar de todos los esfuerzos del gobierno, es frecuente y recurrente la escasez de determinados productos alimenticios. Vimos lo mismo en la víspera del referéndum constitucional (que el gobierno perdió como resultado de la alta abstención). Esta es una evidencia concluyente de una campaña deliberada de sabotaje organizada por las grandes empresas para desestabilizar el país y expandir la desmoralización en el período previo a las elecciones de septiembre.
Estos problemas son inseparables del problema de la burocracia y la corrupción. El papel de la burocracia es paralizar el avance de la Revolución, sabotear de leyes progresistas, y cancelar las iniciativas del Presidente. Ellos constituyen el ala derecha bolivariana, que se opone obstinadamente a las medidas revolucionarias como la nacionalización y el control obrero. En muchos casos, este sabotaje ha tenido efectos muy perjudiciales. En ninguna parte es esto más claro que en el delicado sector de alimentos.
Un ejemplo de ello es el reciente escándalo en la empresa estatal de alimentos PDVAL, que reparte más de 1.000 toneladas diarias de alimentos en Venezuela. A finales de mayo, el servicio de inteligencia de Venezuela encontró una reserva secreta de 2.334 contenedores de alimentos que habían sido ocultados por algunos administradores corruptos de la empresa. Como resultado, el ex presidente de PDVAL, Luís Pulido, fue detenido por corrupción y robo.
Investigaciones posteriores indican que los problemas van mucho más allá de un solo individuo. Según un artículo publicado en Últimas Noticias del 9 de junio, los trabajadores de PDVAL han entregado un informe a Chávez que muestra cómo una mafia organizada está operando en la empresa de alimentos propiedad del Estado.
El informe señala que 12 altos directivos habían organizado una red gánster que sistemáticamente acaparó los contenedores y los escondía por un tiempo, hasta que sobrepasaba su fecha de caducidad, y luego los vendía en el mercado negro y hacía nuevos pedidos de contenedores a través de PDVAL. Todos los que se atrevieron a oponerse fueron silenciados con amenazas de muerte. Heartfriend Peña, un trabajador que había denunciado la existencia de más de 400 contenedores acumulados, fue despedido de inmediato por los administradores corruptos.
La oposición de derecha ha tratado de "probar" que el asunto de PDVAL demuestra que la revolución misma es un proyecto fracasado. Por otra parte, los trabajadores del sector estatal se han manifestado para mostrar su apoyo a los programas alimentarios del gobierno.
El caso de PDVAL muestra que es imposible construir una sociedad nueva, socialista, si el viejo Estado burgués aún permanece intacto. Sin el control democrático de la clase obrera, es imposible evitar la corrupción y la burocracia. La corrupción es un cáncer que está destruyendo la revolución desde dentro. O bien la revolución destruye a la burocracia o la burocracia va a destruir a la revolución.

La derecha chavista

La burocracia, esos agentes de la burguesía con camisas rojas, están librando una cruenta guerra de desgaste contra los chavistas de izquierda. Operan una lista negra para impedir que los individuos auténticamente revolucionarios tengan acceso al Presidente. Propagan mentiras y rumores en contra del ala de izquierda del PSUV, ¡acusándolos de ser contrarrevolucionarios!
El lema del día para estos elementos es: ¡disciplina! Con esto quieren decir que los ministros deben hacer ¡lo que la burocracia les dice que hagan! Antes de que un ministro pueda hacer algo, a él o ella le dicen: primero debe consultar a éste y aquél, para obtener la aprobación. Pero éste y aquél nunca van a aprobar medidas progresistas o revolucionarias. De esta manera, la Revolución se va paralizando.
Cuando algún ministro se niega obstinadamente a seguir la línea, él o ella puede ser marginado o eliminado. El caso más escandaloso fue la reciente remoción de Eduardo Samán, el ministro más popular en el Gobierno, que había prestado siempre su apoyo activo a las ocupaciones de fábricas y a las nacionalizaciones.
Samán era muy popular con la gente, pero muy impopular con la burguesía y la quinta columna, porque exigía un monopolio estatal del comercio exterior, una medida absolutamente correcta y necesaria en una economía socialista. Él también se ocupaba de lo que era prácticamente una cruzada de un solo hombre para mantener bajos los precios de los productos alimenticios básicos. El hombre que lo reemplazó inmediatamente aumentó el precio de toda una serie de productos alimenticios básicos, y levantó los controles de precios de los productos básicos que Samán había mantenido en su lugar ¡Esta no es la mejor manera de ganar el apoyo de las masas chavistas en un año electoral!
Los capitalistas (tanto extranjeros como venezolanos) están sistemáticamente saboteando la economía. Por ejemplo, la incapacidad de producir coches suficientes para satisfacer la demanda nacional fue la base de una estafa enorme donde participaron grandes productores de coches de los EE.UU., los bancos y compañías de seguros, que están obteniendo enormes ganancias de las personas que tienen que unirse a una cola de espera, pagando por ejemplo 60.000 bolívares por un coche, que al final va a costar 200.000.
Algunas empresas que se supone que están implicadas en el sector de alimentos hacen fortunas especulando en dólares y en bolívares, y en la práctica no producen nada. Incluso algunas de las nacionalizaciones que se han producido son discutibles. En muchos casos, la burocracia ha destruido el control obrero y colocado a los viejos administradores. En otros casos, los antiguos dueños continúan manejando las empresas. En otros casos, lo único que ha cambiado son las etiquetas de las latas de café, y así sucesivamente.
En contraste, está el caso de la fábrica La Gaviota, que produce sardinas y ha sido nacionalizada y opera con éxito bajo control obrero. El problema es que casos como éste son la excepción y no la regla.

Es necesario completar la revolución

En su análisis clásico de la revolución española, el marxista norteamericano Félix Morrow relata un pasaje típico entre un miliciano y un campesino pobre durante la guerra civil. El primero trata de convencer al segundo de la necesidad de defender la República Española. Este último responde con una pregunta simple y directa: "¿Qué nos ha dado de comer la república?"
Esta anécdota tiene un profundo significado en el día de hoy para Venezuela. No basta con tener buenas intenciones o defender el socialismo como ideal. Para las masas pobres, el socialismo debe significar el pan, la mantequilla y la leche. Debe significar el fin a los altos índices de delincuencia, el fin de los incrementos de precios y el fin de la pobreza por completo.
Mientras algunos funcionarios y ministros del gobierno están ocupados dando largos discursos sobre la "democracia popular", el enemigo se está refiriendo a los problemas reales, como la inflación, la escasez de alimentos y el índice de criminalidad. Por supuesto, la corrupta oposición venezolana (que es financiada por el imperialismo de EE.UU.) hace esto por un propósito personal cínico y con el único objetivo de socavar la revolución. En caso de que vuelvan al poder podemos estar seguros de que las cosas serán mucho peor, al igual que las cosas fueron mucho peor para los trabajadores españoles y campesinos después de la victoria de Franco que durante la República.
Sin embargo, es particularmente peligroso en este momento tratar de evadir los problemas reales. Algunos sectores reformistas, tanto en Venezuela como internacionalmente, han tratado de negar los problemas sociales y económicos de Venezuela como simple "propaganda de la oposición". Pero si tú niegas lo que es evidente para todos, te volverás más y más distante del sentimiento de las masas que sienten los efectos de la crisis económica en su vida cotidiana.
La necesidad de completar la revolución es más urgente que nunca. Increíblemente, después de más de diez años de revolución, la situación sigue siendo favorable. Chávez podría utilizar su mayoría en el Parlamento para aprobar una ley que permita nacionalizar las compañías más grandes, el sector de alimentos y supermercados, los bancos y la industria que permanecen en manos privadas. Ello podría ir acompañado por un monopolio estatal del comercio exterior, lo que le permitiría a Venezuela tener un control total sobre la economía del país. Además, un decreto introduciendo el control obrero en todo el sector estatal con toda seguridad recibiría una respuesta entusiasta de los trabajadores, creando comités de fábrica en todas las empresas, como vimos en una forma embrionaria en Sidor y las otras industrias básicas de Guayana.
Un desarrollo en estas líneas rápidamente le permitiría al gobierno hacer frente real a los problemas de inflación, la especulación, la vivienda, el acaparamiento de alimentos, y la infraestructura. Se podría introducir una reforma agraria radical cuyo objetivo sería suprimir el predominio del latifundio en el campo y dar tierras a los campesinos. El control de crédito a gran escala permitiría al Estado dar créditos baratos a los pequeños agricultores e incentivos a la producción agrícola y así poner fin a la absurda importación masiva de productos alimenticios.

¡Nacionalizar los bancos bajo control obrero!

El lunes 14 de junio, las autoridades venezolanas anunciaron el cierre temporal y la investigación del Banco Federal, el banco más grande del país. Una de las razones era que el banco no cumplió con una ley venezolana que estimula la inversión mínima para fines productivos.
Esta medida se produce después de la intervención y subsecuentes nacionalizaciones de una serie de bancos de tamaño mediano en noviembre del año pasado, que condujo a la fundación de un nuevo banco estatal, el Banco Bicentenario. Esto significa que el sector estatal ahora posee entre el 20-25% del sistema financiero.
Aunque estas nacionalizaciones son sin duda un paso adelante, hay que señalar que los capitalistas del sector financiero de Venezuela (varios de ellos multinacionales) siguen teniendo libertad para chupar una enorme riqueza del país. Un artículo en la revista financiera burguesa Reporte – Diario de la Economía (5/2/2010) reveló que habían obtenido 2.615 millones de dólares americanos de beneficios en 2009. El 83% de esta cantidad provino del cobro de comisiones. Esta es una cifra grotesca, teniendo en cuenta que millones de venezolanos viven en barrios extremadamente pobres, sobreviviendo con 5-10 dólares al día.
Aparte de la injusticia social evidente, lo que esto indica es que, después de una década del inicio de la Revolución Bolivariana, la economía venezolana sigue siendo claramente una economía de mercado, un hecho que es incluso admitido por funcionarios del gobierno. De acuerdo con cifras del Banco Central de Venezuela, el sector privado sigue creando el 70% de la riqueza generada en Venezuela.
El sector privado tuvo una caída más abrupta que la del sector público, aunque aquel sigue siendo más grande. Por ejemplo, en 2009, el PIB cayó un 3,3%, correspondiendo a una reducción del 4,5% para el sector privado y un crecimiento del 0,9% para el sector público. El PIB (en bolívares) fue de 56.000 millones de dólares, de los cuales 33.000 millones fueron creados por el sector privado y 17.000 millones de dólares por el sector público y 6.000 millones fueron impuestos netos sobre los productos. Es difícil calcular con exactitud, pero eso significaría que el sector privado representa el 66% del PIB, por lo que la cifra de 70% no está demasiado lejos. Así que lo que tenemos en Venezuela no es socialismo sino una economía mixta, en la que predomina el elemento capitalista. Ciertas cosas se deducen de este hecho.
Mantener el sistema capitalista ha hecho que Venezuela haya sido duramente golpeada por la recesión mundial. El año 2009 terminó con el PIB del país contraído en un 3,3% y el primer trimestre de 2010 se ha traducido en un caída del 5,8%. En 2008 el PIB creció un 4,8%. Pero en el mismo período, el sector privado cayó un 0,1% y el sector público creció un 16,3%. Esto significa que en la actualidad es el sector estatal el que está sosteniendo la economía. La razón es clara: Los capitalistas no son capaces ni están dispuestos a expandir las fuerzas productivas.
En los últimos 10 años se ha producido el cierre de 4.000 pequeñas y medianas empresas en Venezuela. Al mismo tiempo, la inflación es muy alta. Las cifras recientes muestran que la inflación acumulada en los primeros cuatro meses de 2010 es de 11,3%, mientras que, en el mismo período del año pasado, era de 6,7%. Esta situación está haciendo la vida cada vez más difícil para las familias de de clase trabajadora, porque los aumentos salariales han sido la excepción y no la regla. Así pues, hay una caída real del poder adquisitivo de los trabajadores venezolanos.
La revolución debe tener en cuenta esta situación y sacar las conclusiones necesarias: dentro de los límites de la economía de mercado, no hay manera de resolver los problemas urgentes de las masas. En el período previo a las elecciones parlamentarias de Venezuela, los marxistas venezolanos lucharemos por un verdadero programa socialista en el PSUV, la juventud del PSUV y en la UNT. La nacionalización de INAF es la primera victoria en este sentido y muestra cómo es posible ganar una lucha, si los métodos del marxismo están a la vanguardia.
Sin embargo, la nacionalización parcial no funcionará. Lo que se requiere es una economía socialista planificada. Con el fin de poner fin al caos, todas las palancas dominantes de la economía, incluida la banca, deben ser expropiadas sin indemnización. Y con el fin de erradicar el cáncer de la burocracia y la corrupción, es esencial que la economía y el Estado estén en manos de la clase trabajadora.
En varias ocasiones, Chávez ha citado El Estado y la revolución de Lenin como una lectura obligada para todos los miembros del PSUV. ¿Cuáles fueron las condiciones básicas que Lenin propuso para la creación de una democracia obrera y el movimiento hacia el socialismo?
1) Elecciones libres y democráticas con derecho de revocación.
2) Ningún funcionario puede recibir un salario más alto que el de un obrero calificado.
3) No al ejército regular o la policía, sino el pueblo armado.
4) Poco a poco, todas las tareas de administración deben ser realizadas por todos a turnos: cuando todo el mundo es un burócrata a turno, nadie es un burócrata.
Estas medidas deben aplicarse de inmediato en Venezuela. Esta es la única manera de poner fin a la corrupción y la burocracia. En su discurso ante el Congreso del PSUV en abril, Chávez señaló la crisis mundial del capitalismo y una vez más hizo hincapié en que sólo el socialismo puede salvar a la humanidad. De nuevo citó a Lenin (El Estado y la Revolución y el Imperialismo) y a Marx, subrayando el hecho de que el PSUV defiende la lucha de clases. ¡Ya es hora de que las palabras del Presidente se pongan en práctica!

¿Cómo ganar a las clases medias?

Una de las objeciones fundamentales planteadas por los reformistas al programa socialista es que alejará a las clases medias. Esto es completamente falso. Las expropiaciones no están dirigidas contra los pequeños propietarios; los dueños de pequeñas empresas, tiendas y bares; o al campesino con una pequeña parcela de tierra y algunas gallinas. Están dirigidas exclusivamente a los grandes bancos y monopolios que explotan, engañan y roban a los pequeños negocios.
El pequeño comerciante, los pequeños campesinos, y las otras llamadas capas intermedias que se encuentran entre la clase obrera y la burguesía constituyen una clase muy heterogénea. En sus capas superiores están cercanas a la burguesía. Los abogados prósperos, profesores universitarios, economistas, periodistas y otros profesionales tienen un interés en la sociedad existente y están dispuestos a servir a sus intereses. Sus hijos e hijas en las universidades proporcionan la fuerza de choque de la reacción.
Sin embargo, las capas inferiores de la clase media son especialmente volátiles y en constante oscilación entre la revolución y la contrarrevolución. Estas capas tienden a seguir a la clase que muestra un camino adelante. Sólo pueden ser ganadas mediante una política consistente y firme. Los reformistas siempre llaman a la moderación en el nombre de "ganar a las clases medias". Pero la vacilación y la moderación es exactamente la manera de perder el apoyo de la clase media, y entregarla a los brazos de la reacción.
Los reformistas hablan de ser "realistas", pero en la práctica su política de "moderación" es totalmente utópica. Así lo demuestra la experiencia. Hace un par de años, el ex alcalde de Caracas Metropolitana, Juan Barreto, inició un programa de expropiaciones de edificios y terrenos no utilizados (incluidos algunos campos de golf), que inicialmente tuvo una respuesta muy buena de los habitantes, muchos de ellos procedentes de familias de clase media. Vieron que el gobierno por fin empezaba a atacar a los especuladores y a los estafadores inmobiliarios que están haciendo dinero de la falta de acceso a una vivienda barata. Pero esta política fue revertida rápidamente bajo la presión de los reformistas.
Esto alienó a la clase media que estaba a favor de expropiar a los parásitos ricos. La lección es clara: la clase media sólo puede ser ganada si el gobierno, basándose en la clase obrera, adopta una política socialista clara y muestra coraje y determinación. Mientras la revolución se haga a medias, el pequeño comerciante sufrirá bajo la dictadura de los monopolios y los pequeños campesinos sufrirán a manos de los latifundistas. Es imposible ganar a las clases medias con medidas tímidas y medidas a medias. Sólo si la revolución da pasos decisivos para destruir el poder económico de la oligarquía se podrá ganar grandes secciones de la clase media hacia el lado de la revolución.

El PPT y el llamado a un chavismo "tolerante"

A medida que la Revolución se acerca a una fase crítica, inevitablemente tiende a polarizarse entre la izquierda y la derecha, que representan, respectivamente, la presión de los obreros y campesinos que luchan por derrotar a la burguesía y completar la revolución socialista, y la presión de la burguesía y su quinta columna, luchando para derrotar y destruir a la Revolución bajo la falsa bandera de la "democracia" y la "tolerancia".
Es en este contexto que el PPT (Patria Para Todos), un partido que pertenecía al bloque pro-gobierno, se ha cambiado de chaqueta y está tratando de presentarse como una versión del chavismo más "tolerante", que la defendida por el propio Chávez. Este partido está liderado por un ex-miembro del PSUV que fue gobernador de Lara, Henry Falcón, que entró en conflicto con Chávez, entre otras cosas, porque se resistió a los intentos del gobierno de expropiar un área industrial en Lara que pertenece al millonario Mendoza (el dueño de la cadena de alimentos y bebidas, Polar).
El PPT está intentando ahora (en gran parte de la misma manera que Violeta Chamorro hizo en Nicaragua a finales de la década de 1980) presentarse como una opción de "tercera vía", que puede allanar el camino para una reconciliación sin derramamiento de sangre, un compromiso entre las clases que restaure la "normalidad" y al mismo tiempo termine con las dificultades de las masas, como la inflación, la escasez de alimentos y así sucesivamente. Esta retórica es muy peligrosa porque oculta la verdadera situación de estas personas: la contrarrevolución con máscara democrática.
Si el Gobierno sigue siendo incapaz de resolver muchos de los principales problemas, las llamadas demagógicas para la reconciliación pueden ganar enormes capas de las clases medias e incluso algunas capas de la población urbana pobre que están cansadas y frustradas por la lentitud de la revolución y desesperadas por encontrar una forma de salir del actual callejón sin salida. Pero, y esto es lo más importante, la prolongación de la situación actual puede dar lugar a la apatía y la desmoralización entre algunos sectores de las masas que podría reflejarse en una alta abstención en las próximas elecciones.
La etapa actual se caracteriza por una enorme confusión. Y a resolver esto no ayudan los pequeños partidos y grupos al margen del movimiento bolivariano que se describen como marxistas y "trotskistas", pero muestran una completa incapacidad para entender la forma en que se mueven las masas. Un ejemplo típico de este fenómeno es Orlando Chirino, un sindicalista que tiene un historial de luchas militantes con los trabajadores textiles de Aragua y que estaba en la vanguardia de la creación de la UNT, la Unión Nacional de Trabajadores. En 2007, Chirino decidió boicotear el PSUV en el referéndum constitucional. Como advertimos en ese momento, él es ahora incapaz de distinguir entre la revolución y la contrarrevolución.
Esto ha sido confirmado notablemente en los meses últimos. Chirino ha sido promocionado a una candidatura a la Asamblea Nacional en la lista de… ¡el PPT! Así que el grupo "trotskista" de Chirino está entrando en un Frente Popular de partidos burgueses ¡para atacar al gobierno anti-imperialista de Hugo Chávez! ¡La historia conoce todo tipo de transformaciones! No contento con ser candidato en una lista burguesa, Chirino está ahora públicamente en oposición a la nacionalización de la cadena alimentaria Polar. Como él dice, esto sería ¡una "nacionalización burguesa"!
Al dar al PPT una cobertura de "izquierda" y "obrera", está objetivamente sirviendo a los intereses del imperialismo y la contrarrevolución. Esto debe ser entendido y combatido por todos los trabajadores militantes y sindicalistas. Aquellos que deseen derrotar la contrarrevolución lucharán en las filas del PSUV para ganar estas elecciones como una cuestión de vida o muerte para la revolución.

¿Por qué etapa estamos pasando?

Los últimos once años de la Revolución Bolivariana han sido repetidamente salvados por la intervención activa de las masas: en 2002, 2003 y, más tarde, en el Referéndum Revocatorio. Pero ya el Referéndum Constitucional dio una señal de advertencia. La oposición no ganó el referéndum. Los chavistas perdieron. Tres millones de votantes chavistas se quedaron en casa.
Es imposible evaluar con precisión la correlación real de fuerzas electorales. No es probable que la oposición de derecha vaya a ganar muchos votos de los chavistas. Pero hay un gran peligro de que los partidarios de Chávez, simplemente se abstengan. Según algunos cálculos, el núcleo duro del voto chavista podría ser alrededor de un tercio, con otro tercio para la oposición, y otro tercio (el elemento decisivo) de votantes chavistas que está desilusionado y puede que no vote.
Esto podría dar una mayoría de la Asamblea Nacional a la Oposición. Eso sería un desastre para la Revolución. Incluso si la oposición no obtiene una mayoría, pero consigue una votación importante, sería un duro golpe. Una fuerte presencia de la oposición en la Asamblea, le daría una palanca con la que socavar y sabotear la legislación progresista. Lo utilizaría para organizar manifestaciones masivas en las calles, y movilizar a las masas pequeñoburgués y estudiantes de clase media como las tropas de choque de la contrarrevolución. El peligro es real y está presente.
La Revolución Bolivariana está pasando por una fase difícil: difícil, pero absolutamente necesaria e inevitable. Cada revolución en la historia pasa por diferentes etapas. Siempre hay una primera fase –la fase de frases democráticas, como en febrero de 1917 en Rusia o abril de 1931 en España–, una fase de euforia en que las masas están convencidas de que todos sus problemas se resolverán ¡Las cosas parecen muy simples y fáciles en esa fase!
Pero luego viene otra fase, cuando las masas comienzan a darse cuenta de que las cosas no son ni simples ni fáciles. Ven que las cosas no están bien, y experimentan un sentimiento de decepción y desilusión. Una capa cae en la inactividad y la pasividad. La contrarrevolución se vuelve más audaz con cada paso atrás adoptado por la Revolución.
Es cierto que muchos antiguos activistas se han desilusionado y han caído en la inactividad. Pero hay otra capa, la capa más avanzada y consciente de trabajadores y jóvenes, que han desarrollado una actitud crítica y están abiertos a las conclusiones más revolucionarias. En los últimos años hemos visto como este ambiente se está desarrollando rápidamente en la base chavista. Odian a la burguesía y a la burocracia reformista. Están abiertos a las ideas del marxismo revolucionario. Esto fue demostrado por la excelente acogida dada al nuevo periódico marxista Lucha de Clases, cuyo primer número se agotó casi inmediatamente.
Los camaradas de Lucha de Clases estarán en las primeras filas de la lucha por la victoria del PSUV en las elecciones de septiembre. Nuestra primera tarea y más acuciante es derrotar a la contrarrevolución. Pero será imposible derrotar a la contrarrevolución sin una lucha implacable contra la burocracia y la quinta columna burguesa dentro del movimiento chavista. Basándonos en las fuerzas vivas de la sociedad venezolana, los trabajadores, los campesinos y la juventud revolucionaria, vamos a llevar la lucha hasta el final. Una cosa es absolutamente cierta: la Revolución Bolivariana triunfará como una revolución socialista o no triunfará en absoluto.
Caracas-Londres, 05 de julio 2010
Página web de los marxistas venezolanos: Lucha de Clases
Fecha:
5 de julio de 2010